Por favor vean este video de Saturday Night Live. Creo que es fantástico y no puedo parar de reírme. Y no se les ocurra verlo sin sonido, porque pierde toda la gracia... Y gracias a Katherine por advertirme de la existencia de este material.
La redención de Robert Downey Jr.

Hasta hace cinco años, la única forma de ver a Robert Downey Jr. en la tapa de los diarios era debido a sus visitas recurrentes a la cárcel y su adicción “irrecuperable” a las drogas.
El que fue considerado como “El mejor actor de su generación", a principios de los 90s, vivía una vida caótica, pero caótica en serio, no como esas figurillas de segunda línea que aparecen en el canal E! confesando sus miserias.
Finalmente tocó fondo cuando fue despedido de la serie Ally McBeal en el 2003.
El actor cuenta que estaba comiendo en un Burger King cuando se decidió a tirar todas sus drogas en el océano Pacífico y comenzar a cambiar el rumbo de su existencia. Ironías de la vida, cinco años más tarde cualquiera puede entrar a un local de esta cadena en EE UU, pedir un combo infantil y llevarse el muñequito de Robert Downey Jr, como Tony Stark.
Ahora bien, ¿quién es Tony Stark? Se trata de la personalidad oculta de Iron Man (El Hombre de Hierro), personaje de la casa editora Marvel Comics creado por Stan Lee en los años 60, basándose en el modelo del excéntrico Howard Hughes. Stark era multimillonario, mujeriego, fabricante de armas y aventurero, y, por si fuera poco, utilizaba un traje blindado creado por él mismo para mantenerse con vida después de sufrir una emboscada en plena guerra de Vietnam.
En la versión cinematográfica de Jon Favreau, que se estrena hoy mismo en Buenos Aires, el escenario se traslada a Afganistán y el personaje es algo más oscuro y atormentado, pero la trama parece no tener demasiadas diferencias.
Ya haré mi reseña cuando vea el filme, pero de entrada es complejo mantenerse objetivo. ¿Por qué? Bueno, porque Iron Man es mi personaje preferido de la Marvel, mientras que Batman es el que más interesante me resulta entre los surgidos de DC Comics, eterna archirival de la Marvel.
Es que siempre me gustaron los personajes como estos. Tipos comunes, sin superpoderes, que transitaron por una experiencia traumática que les cambió por completo la vida. Tony Stark por haberse encontrado muy cerca de la muerte en un ambiente bélico, y Bruce Wayne, por haber perdido a sus padres a manos de un asesino. Ambos utilizan la tecnología en su cruzada por la justicia, que tiene mucho de venganza, claro está. Ambos son multimillonarios y enmascarados. Ambos son personas comunes sometidas a situaciones extraordinarias.
Por eso Superman siempre será tan aburrido…
¿Qué opinaría Johnny Ramone?

Vans, la mundialmente conocida marca de zapatillas y ropa informal, lanzó la línea Johnny Ramone Signature Collection, en honor al guitarrista y fundador de los Ramones, que falleció en el 2004.
La colección está compuesta por remeras blancas con impresiones dedicadas a la banda y a Johnny; pantalones de jeans, tal y como los usaba el difunto guitarrista; y por supuesto, las clásicas zapatillas slip-on, que es el único ítem de esta colección que ya puede verse en Buenos Aires, en las vidrieras de locales como Efecto Uno.
Lo más irónico de todo esto es que estoy casi 100% seguro de que Johnny Ramone jamás se calzó una zapatilla Vans en su vida.
Los inadaptados otra vez en Buenos Aires

Hoy pasé por Ticketek y saqué mi entrada para ver a Misfits, que se presenta el viernes 23 de mayo en El Teatro de Flores.
A pesar de que es una banda que suena seguido tanto en mi casa como en el iPod, nunca tuve la oportunidad de verla en vivo, así que este recital es una suerte de revancha. El único contratiempo es que El Teatro está muy lejos y me fastidia manejar hasta ya, y además solo, porque nadie de mi círculo de amistades le interesa este exponente del horror punk.
Misfits no es una banda de rock stars y creo que nunca pudo abandonar del todo el underground. Sin embargo, influenció a multitud de grupos que grabaron covers de sus temas, entre ellos, Metallica, Pantera, Guns n' Roses, My Chemical Romance y Green Day.
Se formó en New Jersey en 1977, tomando su nombre de la última película realizada por Marilyn Monroey (The Misfits - Los inadaptados), y estuvo integrada por Glenn Danzig, Jerry Only y Mr. Jim en una primera etapa. A lo largo del tiempo se caracterizó por componer canciones basadas en películas de terror y ciencia ficción. Se disolvió en 1983 y se volvió a formar en 1995 ya sin Glenn Danzig como líder creativo, que se alejó para formar Samhain, para luego cambiar el nombre del grupo a un simple Danzig.
¿Más info? Clickeá acá
Un hada madrina en el ascensor del Luxor

Era de madrugada, estaba agotado y sólo quería volver a mi habitación del hotel Luxor de Las Vegas. Caminaba a paso cansino, dirigiéndome hacia los ascensores que me llevarían hasta el piso 16 y, por carácter transitivo, a mi habitación y a la suavidad de mi cama.
Cuando llegué al área destinada a los elevadores, vi que una figura rolliza con un vestido azul brillante dejaba ver los últimos centímetros de su anatomía antes de desaparecer dentro de las fauces del aparato.
¡Wait, please! Grité con desesperación…
Luego de un segundo de espera las puertas se abrieron casi mágicamente y supe que no haría falta esperar eternamente por el siguiente elevador.
Me apresuré a entrar y me topé con una escena increíble: La dueña del vestido azul brillante era un hada madrina, y estaba custodiada por otras dos hadas rollizas y una niña de cara angelical.
Las puertas se cerraron y dentro del ascensor todo comenzó a brillar. La luz rebotaba en las piedras de los vestidos y en las paredes doradas. Lamenté no tener lentes oscuros para sobrevivir a esos 16 pisos.
Nadie habló. En el piso 7 traté de mirarlas con disimulo, buscando las alas en sus espaldas, pero fue imposible sin parecer demasiado obvio. En el piso 10 estuve a 2.5 segundos de decir nice dress, pero temía que las hadas hablaran otro idioma y que la comunicación se vuelva imposible (hoy me arrepiento). También hubiera querido tomarles una foto, pero tanta luminosidad dificultaba la tarea.
Las tres lucían altísimos peinados con piedritas brillantes en el cabello. Las tres tenían ojos azules, y sonrisas blancas y alineadas. Los tres vestidos parecían que iban a explotar por el escote y por otras aberturas que estaban a punto de crearse. Eran de color azul, rojo y naranja, pero no recuerdo el de la niña, que terminó totalmente opacada por el brillo de sus hadas.
Pensé en pedir un deseo, aunque sea en mi interior y en forma secreta, pero me pareció una tontería y descarté la idea cuando llegamos al piso 14.
Cuando arribamos al 16, las puertas se abrieron. Tardé dos segundos en decidirme, pero finalmente salí y escapé del embrujo. Cuando pasé el umbral, me di vuelta velozmente.
Las tres hadas me miraban, y sonreían. Todo era brillo.
Caminé hacia mi habitación, abrí la puerta, me saqué el saco y los zapatos, y me derrumbé en la cama.
Esa noche pedí un deseo.
Zike Zake Zike Zake Hoi Hoi Hoi

En Las Vegas hay de todo, claro. Incluso un pintoresco restaurante alemán, donde se puede disfrutar de sabrosas comidas (nunca imaginé que unas simples salchichas con puré podrían ser tan exquisitas), beber cerveza artesanal importada de alta graduación alcohólica, y escuchar música directa desde Alemania. Todo en una atmósfera bávara bastante auténtica, aunque reconozco que esto es relativo porque jamás visité Germania y no podría asegurar que tan genuino es todo este circo.
El sitio se llama Hofbräuhaus y parece que es bastante popular por la cantidad de comensales presentes. Como ya dije, la comida parece buena, la cerveza… bueno, es un restaurante alemán, y el público la pasa bien, aunque hay cosas que me resultan incompresibles, como que en el medio del show, la banda de turno se ponga a ejecutar el himno de EE UU y todos los presentes –en su mayoría ebrios– se pongan de pie y lo canten con todo su pecho henchido de orgullo. Me pareció absurda la escena, y por supuesto, seguí leyendo el menú sentado y ni levanté la vista para evaluar la repercusión entre los que me rodeaban. Mi nombre es Peligro, yeah!
Bueno, como detalle de color me pareció gracioso como algunas camareras –vestidas con trajes tradicionales, obviamente– pasan por las mesas masculinas (imaginen la escena: gringos, gordos, borrachos y ruidosos) y le aplican un ruidoso spanking en la cola a cada uno de los integrantes. Parece que les encanta, y las chicas pegan duro con la tablita.
También toca una banda austríaca llamada Trenkwalder, que interpreta canciones tradicionales, aunque con una actitud bastante rockera. Los tipos suenan bien y son divertidos. Además, interactúan mucho con la gente, tocan las canciones que les piden y hacen todo un show con unos cencerros enormes y un alphorn (cuerno alpino).
De pronto, la banda para de tocar y el cantante exclama Zike Zake Zike Zake Hoi Hoi Hoi y todo el mundo hace fondo blanco de lo que esté tomando (el 99,96% cerveza). Les cuento que al tercer Zike Zake Zike Zake Hoi Hoi Hoi tuve que salir gateando del establecimiento.
Si querés ver este jueguito del Zike Zake, además de visitar YouTube, podés sintonizar The Man Show por el canal FX. En el momento final del programa, todos estás con su cerveza en mano (público y conductores) y, a modo de despedida, se entona el cántico de batalla para inmediatamente clavarse la birra hasta el fondo. Hermoso.
Olvidando el episodio del himno y pasando por alto que toda esa onda tirolesa me remite a la página más horrible de la historia alemana (¿quién no vio alguna foto de Hitler vestido con traje de tirolés?), la anoche en el Hofbräuhaus estuvo óptima.
Zike Zake Zike Zake Hoi Hoi Hoi, ahí voy...
Autoservice iPod
Siguiendo con el tozudo análisis de las curiosidades con las que te podés topar en Las Vegas, llega el turno del Autoservice iPod, Autoipod, Autostore iPod o no sé cómo debería llamarse.
¿De qué se trata? Bueno, es como las máquinas de golosinas, ya que tiene el mismo funcionamiento. Pasás tu tarjeta de crédito (esta no acepta billetes y mucho menos monedas), seleccionás en la botonera el modelo de iPod de tu preferencia, y voilà: el aparato cae como si fuera un paquete galletitas.
La expendedora de la foto puede encontrarse en el hotel Hilton, no sé dónde se ubica el resto, pero de seguro hay muchas más.
Ya de por sí, el iPod de Apple es un aparato absolutamente innovador en lo tecnológico y atractivo desde el diseño, además de que han sabido venderlo muy bien generando una sensación de pertenencia entre sus usuarios y volviéndolo un elemento aspiracional para los que aún no lo poseen.
Creo que esta forma de venta es absolutamente revolucionaria, aunque me cuesta imaginar a una de estas máquinas expendedoras en los pasillos de la Terminal de Retiro…
Si querés saber más sobre la historia del iPod podés clickear acá
Fotos 3-D estereoscópicas

La estereoscopía, imagen estereográfica, o imagen 3D (tridimensional) es cualquier técnica capaz de recoger información visual tridimensional o de crear la ilusión de profundidad en una imagen.
Esta ilusión es creada presentando una imagen ligeramente diferente para cada ojo, como ocurre en nuestra forma habitual de recoger la realidad. El método fue inventado primero por Sir Charles Wheatstone en 1838.
La fotografía estereoscópica tradicional consiste en el crear una ilusión 3D a partir de un par de imágenes 2D. La forma más sencilla de crear en el cerebro la percepción de profundidad es proporcionando a los ojos del espectador dos imágenes diferentes, que representan dos perspectivas del mismo objeto, con una pequeña desviación similar a las perspectivas que de forma natural reciben los ojos en la visión binocular.
Si querés ver la versión en 3D de esta y otras fotos clickeá acá
Buscá culo en Klingon, dale
Cuando digo que los trekkies (fans de la serie Star Trek) necesitan urgentemente una novia o algo en que poner su energía, me refiero concretamente a curiosidades como esta.
¿Qué es? ¡Bueno, sí lo estás leyendo en la foto!: Es un diccionario Inglés – Klingon.
Y sí... Cosas como está sólo se pueden ver en un país como EE UU, y en una ciudad como Las Vegas.
Pero voy por más. Navegando la web me entero de la existencia de un Google en Klingon. Y accediendo a la página vas a poder aprender algunas frases clásicas como "Voy a tener suerte", que se dice jlSuDrup.
Y como si fuera poco, y esto es increíblemente bizarro, hay un Hamlet en Klingon. El libro está publicado por el Instituto de la Lengua Klingon. También está disponible Gilgamesh y Mucho ruido y pocas nueces.
Nos tapó el agua. Glup Glup
Mondo trekkie

Cualquier fan de la serie Star Trek se sentiría como un musulmán en La Meca si visita el hotel Hilton de Las Vegas.
¿Por qué? Bueno, primero porque parte del casino está ambientado como si fuera alguna de las naves de la Federación Unida de Planetas.
Además, hay un museo con trajes y elementos originales de las series, un bar temático donde te sirven extraños brebajes galácticos, un pequeño shopping donde podés comprar desde libros sobre las diferentes versiones del programa hasta action figures, pasando por maquetas de las naves, cerveza romulana, pistolas phaser y laser, y ositos de peluche del Sr. Spock. Hasta tenés la opción de casarte en el puente del Enterprise y que la boda la oficie el capitán de la nave o incluso oficiales klingons, ferengis, andorianos, vulcanos o borgs.
Además, y este es el plato fuerte, podés visitar el Star Trek: The Experience, una aventura interactiva que te lleva a recorrer el espacio y vivir las aventuras del Enterprise en el siglo 24, ya sea en batalla contra una poderosa nave klingon o enfrentando a una terrible máquina de guerra de los malosos borgs.
Siempre fui fan de la serie original, la que protagonizaba William Shatner (Capitán James T. Kirk), Leonard Nimoy (Sr. Spock) y DeForest Kelley (Dr. Leornard McCoy), así que estar unas horas en este santuario fue más que agradable. Y además, tranquilizante, porque siempre me sentí muy freak acerca de mi interés por este universo, pero viendo a los concurrentes al evento, me sentí un tipo casi normal.
Estos muchachos, los trekkies (fans de la serie), necesitan urgentemente una novia o algo en que poner su energía...
Demoliendo hoteles
En Las Vegas todo es espectáculo y entretenimiento. Incluso la destrucción de algunos de sus hoteles más legendarios. Todo es descartable en pos de seguir construyendo este gran escenario de la irrealidad.
Acá les dejo un clip con algunas de las más famosas demoliciones. No sé quién lo habrá montado, pero me animo a asegurar que este material fue editado con algún DVD y vendido en las tiendas de souvenirs, junto a llaveritos, remeras y tazas alusivas a la Ciudad del Pecado.
Acá les dejo un clip con algunas de las más famosas demoliciones. No sé quién lo habrá montado, pero me animo a asegurar que este material fue editado con algún DVD y vendido en las tiendas de souvenirs, junto a llaveritos, remeras y tazas alusivas a la Ciudad del Pecado.
El cadáver del Frontier

Si tenés la energía para caminar por el Strip de Las Vegas hacia el norte durante un buen rato, te vas a topar con el fantasma de un gigante: El enorme cartel del hotel New Frontier. Te recomiendo que lo hagas en el crepúsculo, así la vista del cadáver de hierro y tubos de neón es mucho más espeluznante.
El edificio fue demolido en noviembre del año pasado y sólo permanece en pie este venerable letrero, símbolo de una Las Vegas que murió hace décadas, la que fue fundada por los sindicatos del crimen de la costa este –el hotel Flamingo, por ejemplo, fue construido bajo la supervisión del gángster Bugsy Siegel– y que dio lugar a esta suerte de Disneylandia para adultos manejada por poderosas corporaciones del entretenimiento.
El hotel comenzó como un club nocturno en 1930, bajo el nombre de Pair-O-Dice. Luego pasó a llamarse The Ambassador Night Club en 1936, y pocos años después, en 1939, fue refundado como 91 Club. Más tarde fue reformado y bautizado como Last Frontier en 1942 y, finalmente, el 4 de abril de 1955, pasó a llamarse New Frontier.
Hospedó nada menos que a Elvis Presley en su primera visita a Las Vegas, en 1956, y fue el escenario del último recital de Diana Ross y las Supremes, el 14 de enero de 1970.
El millonario Phil Ruffin lo compró en 1998 y lo vendió a los propietarios del Plaza de New York, quienes planean construir el Plaza de Las Vegas. Donald Trump, socio de Rufin en esta maniobra, construyó también su propio hotel en parte de la propiedad del Frontier. Lo llamó con toda humildad Trump International Hotel & Tower.
El Frontier cerró definitivamente el 16 de Julio del 2007 y fue implosionado el 13 de noviembre a las 2:45am.
Por supuesto, se despidió a lo grande. Acá va el video.
Tren loco

Hace años que no me subo a un tren en Buenos Aires, y menos aún en el resto del país. Pero tengo imborrables recuerdos de los viajes en el San Martín cuando estaba en la colimba o en el Mitre cuando iba al Tigre siguiendo a una novia esquiva.
Y justamente porque esos recuerdos están grabados a fuego en mi memoria, así como esas maravillosas sensaciones olfativas, es que me impresionó tanto el monorriel de Las Vegas.
El sistema de transporte le costó a la ciudad, o al que haya puesto el dinero, cerca de 650 millones de dólares. El resultado es un trencito muy moderno que recorre las cuatro millas del famoso Strip (una sección de Las Vegas Boulevard) en sólo 20 minutos.
Los pasajeros tienen la opción de bajarse en diferentes estaciones a través del trayecto que conecta con los hoteles MGM Grand, Bally's/Paris Las Vegas, Flamingo/Caesars Palace, Harrah's/Imperial Palace, Centro de Convenciones de Las Vegas, Las Vegas Hilton y el Sahara.
Ah, el boleto cuesta 5 dólares, un verdadero afano. Pero el tren es espectacular.
Van Halen nunca jamás

El sábado 19 tocó Van Halen en el auditorio del Mandalay Bay de Las Vegas, justo en frente del hotel Luxor, donde me hospedaba. El show se llevó a cabo en el marco del Tiger Jam, un evento de caridad organizado por la Tiger Woods Foundation (sí, el golfista).
Estuve cerca, muy cerca de verlos, hasta que confirmé lo que más temía: El precio de las entradas.
Es que cualquier argento desistiría al saber que la más económica (popular, bien arriba) cuesta 196 dólares (más de 600 mangos de los nuestros).
Creo que me voy a arrepentir porque dificulto que se presenten en Buenos Aires, pero más me iba a arrepentir si esa noche Van Halen –con el reincorporado ex sex symbol David Lee Roth, más la presencia de Wolfgang Van Halen (hijo de Eddie) en reemplazo de Michael Anthony en el bajo– sonaba como se viene apreciando en YouTube, es decir, con una performance para nada deslumbrante.
Ciudad rara, ciudad del pecado

La imagen que ilustra esta entrada no pertenece a uno de los casinos de Las Vegas, sino que es del aeropuerto McCarran de esta ciudad, donde también hay máquinas tragamonedas, aunque creo que ahora sólo tragan billetes.
Acá está todo planeado para que gastes lo más posible. Así podés jugarte tus primeros morlacos en las maquinolas apenas te bajas del avión, y gastarte el último quarter antes de subirte a tu vuelo de regreso al mundo real.
Ciudad rara, ciudad del pecado.
La azafata López Murphy

En el viaje a Chicago, en mi inexorable camino hacia Las Vegas, me topé con una señora de edad avanzada, bastante malhumorada y con un evidente estado de fastidio con este viaje de más de 10 horas que estaba por comenzar.
Bueno, siempre hay algún personaje de estos arriba de los aviones, es normal, me dije.
El problema es que, como a los 10 minutos de haberme ubicado en mi asiento, comprobé que la señora en cuestión era una de las azafatas de American Airlines.
Las azafatas suelen ser criaturas delicadas, razonablemente atractivas y de edad media, dependiendo de la aerolínea.
Esta podría ser mi mamá, lo cual no es un problema si no fuera porque me daba miedo pedirle un vaso de agua, porque no sabía qué cara me iba poner. Es más, creo que si le suelto el rodete, le corto el pelo y le pinto un bigote, es bien parecida a Ricardo López Murphy, en su etapa buldog más recalcitrante.
No pongo una foto de este tipo porque no quiero arruinar la estética de mi blog. Pero ustedes lo imaginan. ¿Cierto?
Humo Eternáutico

“Todo hasta donde se podía ver, se cubría de aquella nevada. Nevada irreal, mortal, terriblemente mortal... Vacilé. Abrí la puerta, pero lo hice en forma mecánica: todo mi ser estaba como encogido, aguardando de un instante a otro la violenta tiniebla que debía ser la muerte...”
El Eternauta, Primera parte (Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López, 1957)
Llegué a Buenos Aires vía Ezeiza y me encontré con la noticia de que una extraña nube de humo y cenizas invade la ciudad. También me contaron que cayó un meteorito en Entre Ríos, lugar próximo al supuesto origen de la humareda, pero que nadie lo pudo encontrar aún.
… ¿Será que ya está en marcha la invasión vaticinada por Oesterheld?
Gracias a Mercedes por disparar esta loca asociación de imágenes.
Viva Las Vegas

Me encuentro desde esta mañana en la ciudad de Las Vegas, EE UU, para cubrir una exposición de tecnología, la más grande del mundo, conocida como NAB.
El viaje fue largo, 11 horas de vuelo hasta Chicago, y luego conexión hacia Las Vegas, lo que contabiliza tres horas y pico más arriba del avión, “mimado” por esas bellas y jóvenes azafatas de American Airlines.
A esto debo sumar las horas de espera y la pesadilla de la Aduana en EE UU, donde me advirtieron que el próximo año que concurra a la exposición de la NAB debo tener una visa de periodista y no una de turista, si no quiero, por supuesto, que me vuelvan a subir al avión rumbo a Buenos Aires.
Inútil fue tratar de explicarle a la simpática agente de la ley que ya tuve una visa de periodista y que cuando fui a renovarla (porque sólo me la dieron por un año) la representante de la embajada me otorgó una visa de turista por diez años. ¿Qué iba a hacer, quejarme? ¿Pedir que por favor me otorguen una de un año? En fin…
Luego, a retirar el equipaje en Chicago, volver a embarcarlo rumbo a Las Vegas, y tratar de pasar por los controles, después de haberme sacado las zapatillas, el cinturón, el saco, y de casi haber vaciado los bolsillos. Lamentablemente olvidé sacar las llaves de mi casa, y el celular, además de que no saqué la laptop del bolso (juro que me olvidé). Así que este “casi” fue tomado por los caballeros de seguridad como “sospechoso” y fui invitado a dirigirme hacia una suerte de pecera donde me hicieron controles más exhaustivos. Claro que cuando observé horrorizado que se acercaba un gordo de 1,90 mts con guantes de goma, ordenándome que “me de vuelta”, supuse que se venía un análisis prostático o algo así.
Pero estoy sentado cómodamente en mi habitación escribiendo esto y no me duele nada, así que no pasó a mayores el episodio.
¡Igual qué importa! ¿Estoy en la Ciudad del Pecado o no?
Bueno, habrá más novedades y sabrosas anécdotas. Aunque, quizás me guarde algunas cosas. Ya lo dice el eslogan que puede leerse en todos los negocios de souvenirs del Boulevard Las Vegas: “What happens here, stays here” (Lo que pasa acá, se queda acá).
Les dejo unos videos de YouTube. Ambos son de la canción Viva Las Vegas. El primero, muy bizarro, interpretado por Elvis Presley en la película homónima de 1964. El otro es de un recital de los Dead Kennedys en el Mabuhay Gardens de San Francisco, en febrero de 1979.
El puente de los suicidios

Durante el 2004, el cineasta Eric Steel y su equipo filmaron con varias cámaras el puente Golden Gate de San Francisco, EE UU, y captaron las imágenes de 19 de los 24 suicidios cometidos a lo largo de ese año. Todo ese material se reunió en el documental The Bridge (2006), cuyo trailer podés ver en este video de YouTube más abajo.
Según los datos registrados hasta el 2006, más de 1.200 personas se quitaron la vida saltando desde el puente.
La construcción del Golden Gate comenzó el 5 de enero de 1933 y, cuando finalizó en abril de 1937, habían muerto 11 trabajadores durante el desarrollo de las obras. Pocas semanas después se registró el primer suicidio.
La caída desde 227 metros de altura dura unos cuatro segundos. Los cuerpos chocan contra el agua a unos 120 Km/h, por lo que generalmente mueren a causa del impacto. Tan sólo 26 personas han sobrevivido al salto, acabando con fracturas en los huesos y lesiones internas.
Varias veces se analizó y descartó la idea de construir una barrera que impida a los saltadores tirarse al agua, argumentándose razones económicas, estéticas y técnicas. No obstante, en el 2005 se aprobó un estudio de dos años para evaluar la posibilidad de llevar a cabo la construcción de dicha barrera.
Un Bafici triste

El martes arrancó la décima edición del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires (Bafici), que exhibirá 427 películas procedentes de más de 50 países de todo el mundo.
Y por primera vez en diez años no voy a estar para disfrutarlo y también, por qué no, padecerlo…
Compromisos laborales en el exterior me lo impiden. Y aunque me gusta viajar, no puedo sacarme de encima una sensación de angustia medio rara.
Con respecto al festival, nueve filmes de Argentina, Chile, México, España, Canadá, Taiwán, Tailandia, Francia, Grecia y EE UU competirán por los premios a Mejor Película y Mejor Director.
Además, se podrán ver filmes de nuevos directores, como también lo último de cineastas consagrados como Werner Herzog, Peter Bogdanovich, Abel Ferrara, Martin Scorsese y Michael Haneke, entre otros. Habrá además charlas, mesas redondas y diálogos con directores, así como música en vivo. En definitiva: La brisa de aire fresco de siempre, que este año no podré disfrutar.
También es el primer festival a cargo de Sergio Wolf, que asumió la dirección del evento tras la renuncia de Fernando Peña, cuando Francisco “Quiero gestión” Macri ganó las elecciones para jefe de Gobierno.
La verdad que ni entré en la página del Bafici para ver el programa, para no ponerme mal. Pero hoy me crucé por Palermo con mi amiga Mariana, antigua compañera de la carrera de crítica de la revista El Amante, y me contó que vio Shine a Light, la última de Martin Scorsese, un documental sobre los recitales de los Rolling Stones en el Beacon Theatre de Manhattan, en octubre y noviembre del 2006.
Me dijo que la película es “buenísima” y yo me mordí el labio inferior. Creo que hasta sangró un poco…
Si vos sí querés ver las películas que se exhiben en el Bafici, te invito a ver su página clickeando acá
Cuando el destino nos alcance

Charlton Heston falleció el domingo en su casa de Beverly Hills a los 84 de años, tras una lucha con el Alzheimer.
Heston alcanzó la fama por sus interpretaciones de personajes bíblicos, como Moisés en Los diez mandamientos (1956) o Judah en Ben-Hur (1960), película con la que consiguió el Oscar al Mejor Actor.
Otro de sus papeles más reconocidos, y en un registro completamente distinto, fue el de la saga de ciencia ficción El planeta de los simios (1968), y su participación en filmes como Sed de mal (1958), Aeropuerto 1975 (1974), El hombre Omega (1972) y Cuando el destino nos alcance (1973).
Son algunos ejemplos de las 126 películas en que participó, si bien en los últimos años permanecía retirado, ya que su último papel fue el de un cirujano en el campo de concentración nazi de Auschwitz en My Father, Rua Alguem 5555 del 2003.
Para la memoria, quedan estas interpretaciones, pero también su discutible activismo político de derecha y la presidencia de la Asociación Nacional del Rifle, cargo que regentó desde 1998 hasta el 2002.
De hecho, el cineasta Michael Moore puso en ridículo a Charlton en su documental Bowling for Columbine, precisamente crítico con la posesión de armas en EE UU.
Este obituario es una excelente oportunidad para que corras a conseguir Ben-Hur y veas una de las mejores películas de la historia de Hollywood. ¿Qué estás esperando?
Algo en que creer

Tal como les había comentado en entradas anteriores (clickeá acá para recordar), voy a relatar cómo fue que conocí a los Ramones y cómo cambiaron mi vida.
La primera vez que escuche a la banda fue a principios de 1987, posiblemente en enero. Sonaba la canción Somebody Put Something in my Drink por la Rock & Pop, promocionando la primera visita al país del cuarteto neoyorkino, que finalmente se concretó el 3 de febrero de ese año, en el estadio Obras.
Tenía 16 años. Estaba en mi habitación, hacía calor, y la Rock & Pop era la única radio que programaba algo de la música que me gustaba, sólo algo.
En esa época me acercaba a una transición musical, pero aún sin saberlo. Venía escuchando bastante hard rock, NWBHM (New Wave of British Heavy Metal) y algo del metal de la Costa Oeste de EE UU, desde 1983, cuando mi mamá trató de animar un poco mis esporádicas anginas trayendo el número uno de la revista Metal, en vez de la Pelo habitual. Recuerdo que traía a los Motley Crue en la tapa bajo el título “Los nuevos duros del planeta”.
Pero las cosas estaban por cambiar para mí y los Ramones fueron el comienzo de ese cambio. Después llegarían los Sex Pistols, The Clash, el harcore punk americano con los Dead Kennedys, etc, etc.
¿Pero quiénes eran estos inadaptados maravillosos? ¿Estos nerds llenos de acné y peinados absurdos? ¿Estos perdedores de la vida que se convirtieron en bandera de toda una generación?
Esta es su historia, o parte de ella. No me canso nunca de contarla...
Los Ramones hicieron su debut oficial el 30 de marzo de 1974, en el Performance Studio, una sala de ensayos de Manhattan, aunque inmediatamente se los asoció con un antro conocido como CBGB.
Dee Dee eligió el nombre pensando en Paul McCartney, quien usaba el seudónimo artístico "Ramon" cuando se registraba en los hoteles. Al principio, Joey tocaba la batería y compartía el papel de vocalista con Dee Dee, pero a Thomas Erdelyi (propietario de la sala de ensayos donde tocaban y futuro baterista de la banda) no le tomó mucho tiempo darse cuenta de que el lugar de Joey era el de cantante, bien al frente. Johnny, por su parte, era el "cerebro" de la banda.
El sonido de la guitarra era crudo y punzante, el bajo era potente y machacón, la batería marcaba un beat persistente y demoledor, y la voz de Joey aportaba una cobertura cálida y aterciopelada para esas letras llena de inocencia. Su música tenía influencias del universo sonoro de los 50s y 60s, con elementos del rockabilly, el surf rock, los grupos corales femeninos como The Shangri-las, y el sonido proto punk de MC5 y The Stooges, más el glam callejero de los New York Dolls. Eran el minimalismo extremo a 150 km por hora.
Y su apariencia no podía ser más extraña: Cortes de pelo al estilo mod, camperas de cuero de motociclistas, jeans y zapatillas blancas de lona. En adelante ese sería el uniforme de la calle para toda una generación.
En una de sus últimas entrevistas, en 1999, cuando ya estaba disuelta la banda, Joey Ramone todavía hablaba de los Ramones en tiempo presente, como si fuesen una de las fuerzas indomables de la naturaleza: "Los Ramones fueron, y son, una banda de puta madre... Cuando salíamos a tocar, la energía era muy intensa; era como ver a los Who en los años 60. Hoy mismo, cuando pongo a la banda en el estéreo, todavía sonamos genial", decía orgulloso. "Y siempre estaremos allí, cuando necesites que te levanten el ánimo; cuando necesites una dosis de rock & roll".
Creo que hoy necesito esa dosis más que nunca Joey…
La banda dio 27 de sus 2.263 recitales en Argentina, en ocho visitas al país en apenas nueve años. Creo que estuve presente en tres de ellos, quizás cuatro.
Les dejo una letra. Hay decenas de canciones buenísimas, pero ésta creo que es particularmente bella. Se llama Something To Believe In (Algo en que creer) y pertenece al disco Animal Boy de 1987:
Deseo haber sido otra persona
Estoy confundido, tengo miedo, odio la soledad
Y no hay ningún lugar a donde correr
Nada tiene sentido, pero sigo haciendo mi mayor esfuerzo
Toma mi mano
Por favor hombre ayúdame
Porque estoy buscando algo en que creer
Y no se de dónde empezar
Y no se de dónde comenzar
Si fui estúpido o ingenuo
Tratando de alcanzar lo que todos llaman satisfacción
Si la gente no se hubiese rebajado y yo nunca hubiese cometido errores
Entonces podría encontrar el perdón
Toma mi mano
Por favor hombre ayúdame
Por que estoy buscando algo en que creer
Y no se por dónde empezar
Y no se por dónde comenzar
No puedo ser otra persona
No siento que esto sea no tener esperanza
No siento que soy inútil
No puedo desaprovechar todo
Necesito algo de coraje para encontrar mi debilidad
Y con tu amor, sé que con todo mi corazón puedo ganar
Porque estoy buscando algo en que creer
Y sólo necesito algo en que creer
Estoy buscando algo en que creer
Y sólo necesito algo en que creer
Momentos del rock I
Año: 1975
Lugar: Algún punto de la gira presentación del disco Dressed to Kill
Hechos: Luego de su famoso acto lanzallamas, el cabello del bajista Gene Simmons se enciende velozmente. ¿Los motivos? Algo de impericia y demasiado spray para el pelo. Sólo la veloz intervención de un asistente impidió el desastre.
El accidente fue registrado en Super 8 por un anónimo del público y hoy es un testimonio histórico invalorable para los fans de Kiss.
Es remarcable que en esos años la banda neoyorkina estaba prácticamente fundando un estilo, ya que sólo Alice Cooper le daba tanta importancia al espectáculo visual. A nadie se le ocurría explotar bombas en los recitales, escupir fuego o incendiar una guitarra en pleno solo.
La banda pagó caro todo ese aprendizaje y los accidentes fueron moneda corriente en esa época.
Los Insectos de Alex

En 1999 viajé a Caracas, Venezuela, para cubrir el Festival Internacional del Séptimo Sentido para el suplemento Tevé del diario La Nación.
El punto es que el organizador del evento, HBO Ole, invitó a un interesante grupo de periodistas de América Latina, entre los que se encontraba un mexicano del Distrito Federal que escribía para una página web sobre publicidad.
Nunca entendí por qué un tipo que escribía sobre publicidad estaba cubriendo un festival de humor transmitido por HBO, tampoco pude explicar por qué pegué onda inmediatamente con este personaje.
El individuo en cuestión se llama Alex y es fanático del Barça (Barcelona). Y una vez terminado el viaje, seguimos el contacto vía MSN o chat, y realmente nos hicimos amigos. Hace un par de años anduvo por Buenos Aires y paró en mi casa. Lo llevé a comer asado, a una quinta y hasta fuimos a pasar un día en una estancia en San Antonio de Areco. Él me regaló una remera y una máscara del Santo, además de una botella de tequila con la que maté varias neuronas en un par de semanas.
Bueno, Alex está lleno de matices. Trabaja en una agencia de publicidad, con un pie en Dallas y otro en México DF. Además, juega al fútbol mucho mejor que yo (lo cuál no es ninguna hazaña) y canta en un coro operístico.
También aporta su voz en una banda conocida como Insecto, la cuál está por sacar su primera producción discográfica, titulada Una historia que contar, que cuenta con diez canciones y fue grabado en Impacto Records.
Insecto está conformado por el viejo Alex (voz), Al y Luis (guitarras), Mario (bajo) y Marco (batería). A partir de mayo, la banda inicia una gira por México, con shows en Acapulco, Cancún, Cuernavaca, Distrito Federal, Estado de México, Guadalajara, Monterrey, Puebla, Puerto Vallarta y Veracruz. Y hasta es posible que pasen por Baires.
¡Ey, mi amigo es una estrella de rock! Además de todo un front man, si no vean la foto.
Los pibes hacen rock bien al palo y de entrada eso es una buena noticia en estos tiempos de música descartable. Algunos de los temas están disponibles en MySpace. Clickeá acá si querés escucharlos.
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