
Anoche me junté con mi amigo Maracho Silver Hyde en El bar de la calle Rodney, frente al paredón del cementerio de la Chacarita.
Hacía 14 años que no nos sentábamos en una mesa de este café y elegimos la misma que nos encontró tomando una cerveza helada una tarde de verano (¿era verano?) de 1995.
Hablamos de música, mujeres y cine, de nuestro pasado y nuestro presente, de la gente que despreciamos y de los pocos personajes que admiramos, y sólo por su obra, porque cuando abren la boca...
Es un gran tipo este Maracho. Me desperté el lunes con ganas de verlo y bastó un llamado para coordinar todo. Para las 9:30 de la noche ya estábamos cenando. En realidad, yo cenaba un peceto con papas y él picaba de mi plato con mi total autorización (a nadie le permito eso, sólo a Maracho).
También me trajo un encargo que le solicité días antes: las películas Viaje al séptimo planeta, THX 1138, Solaris, 2000 maníacos y Robinson Crusoe en Marte. Faltaron Robot Monster, The Texas Chainsaw Massacre y Destination Moon, que serán una excelente excusa para un futuro (cercano) encuentro.
Cruzarme con Maracho me cambió la semana…
¿A vos qué o quién te cambió la semana?


